¿Las instituciones funcionan?
31 08 2010La preocupación por el medio ambiente ha sido una inquietud cada vez más creciente a nivel mundial y por supuesto en nuestro país.
Se sabe que un manejo inadecuado de los recursos naturales está provocando estragos, cuyas consecuencias sufrirán las futuras generaciones.
La explotación irracional del planeta repercute en el ecosistema hasta el punto de incrementar la pobreza entre los seres humanos, al contrario del argumento de que todo se vuelca al crecimiento y el desarrollo. Una muestra de esta afirmación surge al sobrevolar la isla La española. Allí se puede apreciar el contraste entre Haití y República Dominicana.
Para nadie es un misterio el retroceso experimentado por los glaciares en los últimos cincuenta años.
Y así podríamos seguir, con innumerables ejemplos de cómo estamos depredando los suelos, los ríos, los mares y el aire.
En Chile se ha intensificado la polémica medioambiental a raíz de la construcción de plantas termoeléctricas a carbón. Son las más contaminantes apuntan los expertos.
En el tira y afloja, funciona con muchas dudas, la institucionalidad medioambiental, crecen las protestas por la construcción que se proyecta en Barrancones. El Presidente es interpelado por sus categóricas afirmaciones de campaña electoral, donde dice que no se permitirá semejante instalación porque hay que cuidar el medioambiente.
El ahora Jefe de Estado, reacciona y llama por teléfono a un amigo para que sea su intermediario ante la empresa extranjera y se acceda a cambiar de lugar la termoeléctrica.
Así se apagó el incendio. Con bencina, claro está.
Los reclamantes quedaron contentos. Pero aparecieron los cuestionamientos por la forma de proceder. Chile es una república, no un principado ni menos un reinado, se argumentó. Nadie puede saltarse la institucionalidad, es decir las leyes pertinentes y decidir sobre la base de la mera voluntad.
El senador de la UDI Hernán Larraín, también pide que se repita la voluntad del primer mandatario para la planta El Roble.
Y así, la lista es larga.
Los brasileños están comprometidos con la termoeléctrica Castilla en la región de Atacama, con más de US$200 millones de inversión y quieren reglas claras para operar en el campo energético.
Lo más racional a estas alturas, es mirar el futuro del país y sus necesidades energéticas para los próximos 50 años. Necesitamos planificación. Para ello es urgente desarrollar una discusión amplia con la participación de la sociedad que debería estar cabalmente informada de los beneficios y los riesgos que implican una u otra alternativa.
Ya existe un punto de partida: el trabajo de comisión encabezado por el Dr. Jorge Zanelli, en 2007.
Se podrá estar de acuerdo o no con el documento, pero es lo más avanzado en la materia.
Se supone que el parlamento tendrá mucho que decir, los organismos técnicos y la comunidad organizada.
Pero no nos podemos quedar paralizados, esperando de donde viene el griterío o que dicen las encuestas.
Que funcionen las instituciones. Esa es la idea.
Categorias : El Diario de Cooperativa
Con nuestra institucionalidad estamos avalando violaciones flagrantes a los derechos de los trabajadores, que por sueldos miserables arriesgan sus vidas.
El martes 19 de junio de 1945 figura en los anales de la minería mundial.


